Guía para el bienestar de tus roedores

Problemas de salud comunes en roedores


Deficiencia de vitamina C

Este es un problema común en cuyos, ya que no pueden producir vitamina C por sí mismos. Aumentar la posibilidad de que el cuyo sufra infecciones por virus y bacterias. Algunos síntomas son: pérdida de peso y apetito, pelaje quebradizo y perdida del mismo, dificultad para moverse y llagas e hinchazón en la boca, lo que puede causar sangrados.

Falta de vitamina C

Infecciones en la piel

Las infecciones en la piel pueden ser causadas por hongos, bacterias o parásitos, para este tipo de problemas un veterinario puede recomendar un tratamiento. Sin embargo, puedes evitar estos problemas manteniendo limpio el espacio donde se encuentra tu roedor. Puedes detectar un infección por: pérdida de pelaje, enrojecimiento, costras, picazón e inflamación.

Infecciones en la piel

Trastornos digestivos

Los roedores pueden presentar problemas digestivos, como diarrea y estreñimiento.

La diarrea puede ser causada por distintas razones como una mala alimentación o por alimentos en mal estado, etc. En hámsters es común el Síndrome de la cola húmeda, el cual causa diarrea persistente y debilitante, lo ideal es acudir con un veterinario.

El estreñimiento es más común en roedores jóvenes que empiezan a comer comida seca. Puedes identificar este problema por que los roedores sufren de abatimiento, hinchazón del vientre y abultamiento en el ano. Para evitar estos problemas es importante que siempre tengan agua.

Trastornos digestivos

Enfermedades respiratorias

Estas enfermedades son muy comunes en ratas y ratones, slos síntomas son: una respiración pesada, lagrimeos, mocos, agotamiento y pérdida de apetito

Enfermedades respiratorias

Sarna

Este problema se debe a la presencia de ácaros en el espacio donde se ecuentra el roedor, es común en cuyos y sus síntomas son: pérdida de pelo, picazón, heridas en la piel y descamación de la piel. Puedes prevenir este problema manteniendo limpio el espacio y objetos de tu roedor.

Sarna

Es importante que al notar algún comportamiento inusual o algún malestar en tu roedor acudas con un veterinario lo más pronto posible. Además, lo ideal es realizar visitas frecuentes al veterinario para prevenir problemas de salud.